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Metas. El apoyo a la educación con herramientas tecnológicas e infraestructura física, son parte de los objetivos de las empresas. |
En el sector de las tecnologías de la información, las empresas desempeñan un papel trascendental para las economías nacionales, ya sea por el número de em-pleos que crean o bien por la inversión social en las comunidades. Pero uno de los grandes retos es cómo ganar responsablemente.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) establece en un informe de 2007 que, como respuesta a las preocupaciones relacionadas con los temas sociales de la industria de tecnología electrónica de la información, “muchas compañías multinacionales adoptaron programas de responsabilidad social (RE) y algunas ahora participan en iniciativas voluntarias para la industria”.
Y parte de los retos de esas multinacionales es generar más que proyectos, programas concretos, cumplir con normas específicas para el cuidado del medio ambiente y un plan de financiamiento para el fortalecimiento de esas acciones.
Proniño es uno de los programas sociales que tiene Telefónica en los 13 países de Latinoamérica. Según Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de economía, esa acción “crea nuevas oportunidades para el futuro de estos niños de Latinoamérica, con un modelo educativo que favorece, además, una mayor conciencia social de este problema”.
Según Marisa Arias, gerente de responsabilidad corporativa de esa empresa, el programa persigue erradicar el trabajo infantil en Latinoamérica a través de la escolarización de los niños y niñas trabajadores, “utilizando las capacidades tecnológicas y de gestión de la compañía para mejorar la calidad educativa”.
En Panamá, el programa existe desde 2001 y de los 300 beneficiarios que contaba en un inicio, hoy, según Arias, la cifra llega a 2 mil.
Para la ejecutiva, más que calcular qué porcentaje de las ganancias de esa compañía se destinan a inversión social y a causas como la de Proniño, explica que Telefónica programa la inversión de los programas sociales, de acuerdo a los objetivos de crecimiento que se tienen anualmente.
“Primero se analiza y consulta sobre cuál es la inversión requerida para lograr las metas e indicadores que nos proponemos como agentes de cambio en la sociedad. Con base en eso, la Fundación Telefónica y la operación local destinan los fondos para los proyectos del próximo año. La inversión en Proniño en Panamá fue de un millón 200 mil dólares”, señala la gerente.
Roberto Mendoza, director ejecutivo de asuntos corporativos de Cable & Wireless Panamá, subraya que una vez se diseñan los programas, los fondos se establecen anualmente con el presupuesto general de la empresa.
“La fundación Cable & Wireless Panamá, que nace con el objetivo de llevar a cabo los proyectos de inversión social comunitaria de la empresa, desarrolla los programas de RE y se encarga de monitorear y mantenerlos funcionando”, destaca.
Mendoza señala que dentro de las iniciativas que tiene esa compañía en Panamá están la disminución de la brecha digital al dotar de internet a escuelas públicas, infoplazas y centros comunitarios a nivel nacional, además de proyectos como el de telemedicina, telerradiología, telemetría y videovigilancia.
Medio ambiente
Otro de los temas más sensitivos en las empresas del sector de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) es el impacto ambiental que pueden generar sus acciones. Según Mendoza, en todas las actividades que realiza Cable & Wireless se practican normas rígidas y existentes para evitar un impacto o afectación del medio ambiente.
“En nuestra organización tenemos una posición ejecutiva de asuntos comunitarios la cual mantiene un diálogo abierto y constructivo con las comunidades donde trabajamos para asegurar una información fluida (de ambas vías) de nuestros planes y proyectos”, anota.
Marisa Arias, de Telefónica, explica que en Panamá esa trasnacional ha puesto en marcha el Plan de Acción y Objetivos Ambientales 2008-2012 que se estructura en cinco ejes y que incluye la implementación de sistemas de gestión ambiental y el acuerdo con organismos acreditados en el tema de gestión de residuos, entre otros.
“La empresa es consciente de las posibilidades de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, propias de su actividad, y de que las tecnologías de la información pueden aportar soluciones al cambio climático a través de acciones”, dice Arias.
‘Software’ para la salud
Durante año y medio más de 50 profesionales de la salud, distintas organizaciones no gubernamentales (ONGs) en Brasil y un equipo de ingenieros de Nokia desarrollaron el ‘Nokia Data Gathering’, software cuyo propósito es recolectar datos de manera rápida y efectiva en el terreno de trabajo. Natalia Riquelme, gerente de responsabilidad social y corporativa de Nokia, afirma que esa solución puede ser utilizada para la agricultura, censos, en temas de salud o desastres naturales.
La compañía de celulares donará las licencias del software al sector público y a ONG y será el departamento de salud del Amazonas en Brasil el primero en utilizar esta herramienta para combatir el dengue en la ciudad de Manaus.
Según ejecutivos de la compañía, con ese software se podrían beneficiar más de un millón de personas en el país sudamericano y se espera para el próximo año la aplicación en otros países del continente.